#832 FALANGE Y SINARQUISMO EN BAJA CALIFORNIA

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La plaza estaba llena de banderas rojas con un círculo blanco que llevaba dentro el mapa del país en verde (los brazaletes eran iguales), y los jerarcas y algunos directivos regionales usaban camisas color caqui y botas federicas. Saludaban tocándose el pecho con el brazo en escuadra y la mano en posición horizontal, y cantaban su himno y una buena cantidad de corridos, pues se trataba de un movimiento campesino con un importante arraigo popular (sus falanges, encabezadas por Salvador Abascal, entraron a Morelia a caballo y en son amenazante. Se calcula que las “fuerzas populares” tenían cerca de cuarenta mil miembros), y sus dirigentes mantenían contactos con el nazismo, el fascismo y, de manera especial, con la falange española y con algunas instituciones japonesas, aparentemente interesadas en la cultura hispánica pero, en realidad, obsesionadas con la geografía de Baja California y su posición tan cercana a Estados Unidos. A partir de 1939, algunos miembros de la Sinarquía Nacional y un grupo selecto de jóvenes militantes fueron a estudiar a la Academia de Mandos de Falange Española. He visto fotografías en las que aparecen vistiendo la camisa azul (“cara al sol con la camisa nueva”, decía el himno del fascismo español) y haciendo el saludo romano debajo de retratos de Primo de Rivera y de Onésimo Redondo, el violento líder de las “Juventudes de Ofensiva Nacional Sindicalista”. No olvidemos que uno de los fundadores del sinarquismo (mártir temprano, por cierto), José Antonio Urquiza, estudió en España y era un buen conocedor de la retórica de José Antonio Primo de Rivera. El José Antonio mexicano fue muerto por un ejidatario humillado y ofendido, en las cercanías de una de las haciendas queretanas de su señor padre, ilustre autor de jaculatorias patentadas en El Vaticano.

La principal fuerza del sinarquismo estaba en Guanajuato, Querétaro, Jalisco, Aguascalientes y Zacatecas, pero tenía comités en todos los estados. Muchos de sus miembros habían sido cristeros inconformes con los tratados de paz que firmaron el gobierno de Portes Gil (“Aquí vive el Presidente. El que manda vive enfrente”, decían los poderosos callistas) y la jerarquía eclesiástica. Todos estaban en desacuerdo con el reparto agrario, al cual consideraban un robo imperdonable, y con la educación laica. Los maestros desorejados fueron las víctimas de ese fundamentalismo campesino inspirado por el clero católico.

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Fecha de Transmisión:  31 de julio de 2013.

Dedicado a: Rafael Barajas Durán (El Fisgón) Su primer pseudónimo fue "Cuentagotas", porque él mismo ha declarado que le costaba mucho dibujar una historieta completa, que "le salían a cuentagotas". El pseudónimo de "El Fisgón" lo toma del personaje del mismo nombre que aparecía en su historieta del periódico "Uno más uno".

Sus cartones aparecieron regularmente en el diario Unomásuno, de 1981 a 1984, donde dio vida al suplemento dominical El Másomenos. Y de 1984 al 2002 en La Jornada, donde publicó "las aventuras del sargento Mike Goodness", de 1985 a 1987.

Fuente originaria: La información vertida en este programa se tomó de un extraordinario ensayo del sabio y Académico de la Lengua Hugo Gutiérrez Vega.  Titulado: Falange y Sinarquismo en Baja California.  La Jornada Semanal del diario La Jornada número 953. Publicado el 9 de junio de 2013.